La Barrera
Nota: El Club taurino de Calasparra no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los autores de los artículos aquí presentes.

La mejor Feria de novilladas del mundo

publicado a la‎(s)‎ 27 ago. 2016 10:56 por Club Taurino Calasparra


La Feria del Arroz de Calasparra ha mantenido siempre una personalidad propia, basada en el Novillo como epicentro de la Fiesta. Su fundador y alma matter Joaquín Caballero, es el hilo conductor que le da coherencia a un ciclo que se ha mantenido fiel a su idiosincrasia, cada vez más minoritaria, pero a la vez más respetada por los aficionados. Por el contrario, si se hubiese acostumbrado al público a comer gato, puede que al final hubiese terminado aborreciendo la carne de liebre.
 
Una vez conocidos los carteles de la XXVII edición, a nivel nacional, y estando el escalafón novilleril huérfano de figuras como está, y los que creen serlo siendo tan huraños a la hora de enfrentarse a retos distintos al novillito del monoencaste, las combinaciones son las mejores que se podían ofrecer.
 
Debemos felicitarnos por la inclusión de tres murcianos. José Manuel y David Fernández se ganaron el pasado año en el ruedo su repetición. El ofrecerle la oportunidad de reaparecer al cartagenero Raúl Saez, es un gesto valiente y comprometido digno de admiración.
 
Manteniendo los seis festejos, Calasparra supera a las ferias de Arnedo, que le sigue con cinco; y a las de Algemesí, Arganda y Villaseca de la Sagra que programan cuatro novilladas. En cuanto al compromiso que adquieren los novilleros, tampoco hay duda de cuál es la más exigente. Por ello, podemos proclamar con hechos y sin que nos traten de localistas, que en nuestra tierra tenemos la mejor Feria de novilladas del mundo.
 
Por último, no consideró Pedro Chicote la opinión de quienes le instábamos a no programar en la misma fecha la ganadería con más tirón, el día que por antonomasia el público no abonado va a los toros en Calasparra. Además, ha añadido otro atractivo al día 8 de septiembre restándolo de lo demás, como es el haber incluido en la terna al novillero triunfador de la Espiga de Oro el pasado año. Una vez que la decisión es definitiva, solo cabe apoyarla y desearle que sea el empresario quién acierte, y quien esto firma el errado.
 
Las entradas a La Caverina deben corresponderse con las combinaciones presentadas. El resultado de este año es clave para poder plantear dar el paso definitivo hasta ampliar a siete los festejos, lo cual podría también conseguirse recuperando la Espiga de Plata. En las fechas habituales, la Feria del Arroz de 2017, comenzaría en domingo y finalizaría en viernes, dejando huérfano de festejo al día con más tirón para la economía local. En nuestras manos está, acudiendo a La Caverina, el seguir engrandeciendo el legado recibido.
 
@PedroMMellinas

Las raíces de un Club Taurino

publicado a la‎(s)‎ 27 ago. 2016 10:29 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 27 ago. 2016 10:31 ]


Por Pedro M. Mellinas

Con la intención de fomentar la afición a la fiesta de los toros, se reunieron 27 personas aquel 20 de diciembre de 1991 en Calasparra, para fundar “Un Club Taurino”. De aquella primera asamblea salió una Junta Gestora, presidida por Ginés Hernández, actuando de secretario Rafael Cerro, quién se encargaría posteriormente de redactar los estatutos. 

Veinticinco años después, el mayor legado que ha llegado a nuestros días de aquellos fundadores no ha sido el crecimiento del número de aficionados que asisten a los festejos en La Caverina, ni siquiera el arraigo social de su Feria Taurina; quienes hemos crecido en este pueblo, sabemos que el significado de la marca Club Taurino de Calasparra va mucho más allá. Personas como Joaquín Caballero, José García Cuadrado, José Antonio Moya, Ginés Hernández, Marcial García, el actual presidente Francisco García, el inolvidable Ángel Rodríguez Moya, y tantos otros, han engrandecido con sus hechos la Fiesta de los Toros y la propia sociedad calasparreña. 

En ese gran marco de valores compartidos y pluralidad ideológica que es el Club Taurino impera el respeto, la democracia interna y el fomento de la crítica constructiva. Todo ello bajo el paraguas infranqueable de la libertad individual. 

En estos cinco lustros el peor momento de la entidad se vivió tras el trágico fallecimiento de quién fue secretario y alma mater del Club, Ángel Rodríguez Moya, cuyo espíritu está siempre presente entre los que nos esforzamos en continuar con la herencia que nos dejó. 

Pese a los negros nubarrones que amenazan el futuro de la Fiesta a nivel nacional, llega el Club Taurino de Calasparra a celebrar sus bodas de plata gozando de una excelente salud. Con más de 300 socios, actuando en equipo, con una renovada e ilusionada Junta Directiva, poniendo el foco en los niños y en los jóvenes, alejado de caudillismos y del postureo cortoplacista, con mayoritario respaldo social e institucional, trabajando por los toros y por su pueblo de forma ejemplar. 

A todos los que diariamente lo engrandecen con sus actos, va dedicado este particular homenaje. ¡Feliz 25 Aniversario Club Taurino de Calasparra!

 

Crónica de una aposteosis anunciada

publicado a la‎(s)‎ 19 sept. 2012 13:46 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 19 sept. 2012 14:04 ]

PASCUAL MELLINAS ESTUVO ALLÍ

Por José Martínez “Letras”

José Martínez

 16 de Septiembre. Es el Coliseo romano de la Plaza de las Arenas de Nîmes. Sobre erno en terciopelo tabaco negro y oro mexicano y junto a los suyos la suerte está echada. Es el día, va a ocurrir y ocurrió.El maestro de los maestros se disponía a hacer el paseíllo. Entre su cuadrilla un murciano, el único murciano, “un  calasparreño” Pascual Mellinas.

Cuadrilllas
foto: Isabel Dupìn-Aplausos.es

 Probablemente será la corrida más importante de la historia, sin duda es la corrida de toros más importante de la historia. Es la expresión máxima del toreo donde solo hay dos. La última liturgia viva de Occidente donde se mide al humano ante la embestida brusca del animal, haciendo de esta lucha una expresión única de sensibilidad. Arte, sudor, silencio y pasión. Y mi paisano estuvo allí.

    
foto: Agnés peronnet

 Sé que es tanto su respeto hacia el maestro que cuando le llame para felicitarle  la emoción, la responsabilidad y el honor le inundaban, pero estuvo allí. Pasaran los inviernos y con ellos los veranos y recordaremos una tarde que marca un antes y un después en el toreo. La verdad sin tapujos.

Seis muletas seis y tres capotes de seda hechos en la casa Fermín para pasar a la historia.El tiempo ha dado la razón al maestro. Ha merecido la pena la espera y sobre todo nos ha brindado a los aficionados probablemente el capítulo taurino más importante de la historia. Y un calasparreño estuvo allí.


foto: Agnés peronnet

 El “arte se convierte en silencio”, porque los silencios en los toros son motivo de expectación, de obra maestra y de sensaciones sublimes. Yo no me lo quería perder pero no estuve allí, él SI. Tres toros y seis orejas a ley. Cuarto, para nada “Ingrato”, indultado. Quinto, dos orejas y para el final, otra más; y en ese, el sexto, mi paisano se quito el casco. SE DESMONTERO.

Se paró el tiempo, la crisis, la música, el murmullo para dejar en el centro del Coliseo romano una página única para la historia. No es un día más, no es una tarde (mañana) más de toros, es la obra que en silencio el maestro ha ideado para dejar el reloj taurino parado. Las crónicas del 18 de septiembre de 2022 titularán “El torero, …… , triunfó diez años después de Nîmes, porque el reloj taurino se paró ayer. 

… Y mi paisano, mi amigo, un profesional como la copa de un pino estuvo allí.

Para ti, Pascual que has pasado a formar parte de la historia más bonita que el toreo ha conocido.


foto: Agnés peronnet

Y a ti maestro, D. José Tomas, gracias por hacernos sentir QUE ESTO ES VERDAD.

Buscando sitio

publicado a la‎(s)‎ 30 abr. 2012 2:23 por Club Taurino Calasparra

En un lugar de mi España, de cuyo nombre no quiero acordarme, no “ha” mucho tiempo que un pobre hidalgo pronunciaba la  frase: “los aficionados caben en un autobús”.

En cualquier otro punto de este mismo país, a las 12 en punto del mediodía, las cuadrillas revolotean alrededor de seis toros seis,  rogando para que del sombrero salga el número del más bonito. Siendo este siempre, no el más propicio para la expresión artística, ni para la apuesta gallarda del torero, sino el más pequeño y de menos trapío.

En estos nuevos tiempos, en los del toreo moderno, las figuras eligen el ganado, los carteles, el orden, el lugar, si se televisa o no se televisa en función de sus intereses que no coinciden con los del aficionado. Todo esto sin el más mínimo pudor y con luz y taquígrafos para que quede constancia de quién está al mando del espectáculo.

Ahora se busca el toro-colaborador para referirse eufemísticamente a la borrega, conseguido o conseguida por selección genética, para que siga como si fuese un carretón a una muleta, sin ninguna emoción ni transmisión.   Si algún ganadero que se dedique profesionalmente a lidiar sus toros no consigue ese tipo de toro, está condenado al ostracismo.

Y esta es la realidad de la fiesta. Se puede leer y escuchar que la culpa de la situación actual de la tauromaquia la tienen los nacionalistas catalanes, la crisis económica,  o los políticos. Se critican   los pequeños reductos de aficionados exigentes que quedan en alguna plaza, tachándoles de radicales, malos aficionados y de ir contra el espectáculo y el toreo moderno.  Se sacan los pañuelos para premiar a un tipo de toreo que consiste en pasarse al toro cuanto más lejos mejor y componer posturitas lejos de la cara de su oponente. También se ha generalizado la idea de tachar de temerario al torero que tiene la valentía de jugársela de verdad ante toros bravos. Esos mismos toreros, si la suerte les acompaña, serán los primeros que no querrán volver a anunciarse nunca más con esas ganaderías y pasarán a la primera división del escalafón taurino, es decir, a lidiar a la borrega.

Me gustaría ser optimista, pero me cuesta cada vez más trabajo viendo la realidad. Quedan islas en el océano de la mediocridad donde se sigue apostando por la calidad y la afición de verdad. Francia es un ejemplo y en España todavía quedan lugares donde se respeta a la afición. Qué casualidad que esos lugares no se ven afectados en la misma medida por la disminución de festejos ni de público en la grada como otros. Entre esos sitios se encuentra Mi Sitio.

Cuando hablo de los toros de mi pueblo, de la afición de Calasparra, de la seriedad de la plaza, se me acusa de pasión de pueblo…hasta que vienen y lo ven. No debemos caer en el conformismo y debemos seguir alentando y colaborando con propietarios y empresa para que mejoren en lo posible  la línea seguida hasta ahora.

Algún día estoy convencido de que desaparecerán los festejos sin poso alguno y se mantendrán solo los de calidad. Tendremos que ir a ver toros a los sitios donde se respeta al aficionado. Nuestra responsabilidad como calasparreños aficionados es la de colaborar y trabajar para que Calasparra esté entre esos sitios.  La fiesta de los toros es única. Cualquiera que la quiera y pueda hacer algo para hacerla crecer tiene la responsabilidad de hacerlo.  

Otros espectáculos de masas han corrido antes la misma suerte.  Me cuenta mi padre que de pequeño me llevaba a ver las obras de teatro, “compañías” y revistas que venían de gira por el pueblo y pueblos de alrededor. Hoy en día se siguen haciendo obras de teatro y musicales. Dicen los expertos que cada vez de mayor calidad y son una de las principales ofertas culturales de las grandes ciudades pero, se hacen pocas. Pocos espectáculos y de mayor calidad. Probablemente sea triste,  pero al final si cambiamos el recorrido natural de las aguas, vemos que cuando llueve de verdad, estas buscan su cauce sin respetar la dirección que artificialmente les hemos querido dar.

Pedro Mellinas

...Pónganle ustedes nombre

publicado a la‎(s)‎ 31 mar. 2012 11:48 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 30 abr. 2012 1:47 ]

Son las19:00h del 9 de Junio del 2010. A esta hora debería estar en la Plaza de Toros de la Caverina, pero extrañas circunstancias, digamos "personales" nos han privado a todos de una tarde de toros...

Soy de una tierra hermosa...mezcla gaucha de indio...con español...Tan cercano suena este tango en mi estancia, entonado por una mezcla de argentino y español, como aquel día en el que me hice socio del Club Taurino de Calasparra, hace ya algún tiempo.

Curioso país Argentina, capaz de dar personajes tan distintos como Andrés Calamaro, cantante y defensor público de las corridas de toros,...o el presidente de la plataforma promotora de la famosa I.L.P. para la prohibición de las Corridas de toros en Cataluña, seguramente sin oficio, pero con beneficio: cuando le corten los hilos que mantienen sus manos unidas a la cruceta de madera, podrá ahuecar las manos para recibir unas monedas (borrón)... En estos días que huelen a fútbol el siguiente nombre se escribe sólo: Víctor Hugo Morales, periodista, que aún siendo uruguayo, ha desarrollado su trabajo sobre todo en Argentina y que se hizo mundialmente famoso por la retransmisión en el Mundial de México, del gol más impresionante de toda la historia de los mundiales y recordado por la frase: "¿de qué planeta viniste?", el cual en un alarde de valentía, en uno de sus viajes a España, asistió a una corrida en Las Ventas, la cual relató en un extenso artículo, la consecuencia de este fue una lluvia de almohadillas. Mala acogida tuvo la faena para los argentinos.

¿Cómo explicarles a los argentinos los sentimientos que tuvo en esa corrida en Las Ventas, teniendo en cuenta que hace más de cien años que no hay corridas de toros en Argentina? El problema nació con la explicación. El relato de los acontecimientos involucró a espectador y a escritor en todo.Y todo esto por un artículo y en Argentina.

Aquí en España ¿cómo explicarles a los españoles que lo que ocurre en una corrida de toros es la culminación de una labor realizada durante cuatro o cinco años para criar esos toros, por los últimos románticos o por los últimos oportunistas llega dos al mundo del toro?

Tendríamos que empezar por explicar los espectáculos que se daban en la época de los monjes cartujos de Jerez, allá por el siglo XV, que fue en realidad cuando se empieza a seleccionar realmente los toros y cuando empieza a brotar el árbol genealógico de los encastes que hoy en día existen, aunque en su crecimiento se hayan llevado a cabo podas indiscriminadas con la creencia de que así el árbol crecería más alto y más fuerte, siendo evidente que el árbol da más sombra, pero que no crece con ramas fuertes. Pero esto llevaría tanto tiempo y se tendrían que escribir tantos libros que dejaríamos sin árboles la mitad del planeta y gastaríamos tanta saliva que dejaríamos la otra mitad sin agua.

¿Cómo explicarles a esos niños que saltan al ruedo tras cada corrida a la Plaza de Toros de La Caverina la historia de la Tauromaquia? Deberíamos explicársela, para que comprendieran la realidad de lo que están viviendo. Labor harto complicada teniendo en cuanto la falta de conocimiento de la misma historia de España, pero deberíamos explicársela y así no tendrían esas lagunas históricas que tanto acusa mucha gente. El laberíntico mundo taurino es tan retorcido y complicado que el mismo Teseo no lograría salir de la réplica actual del laberinto dedálico.

Por eso ingresé en el Club Taurino de Calasparra, para poder entender las razones que llevan a un toro a actuar de la manera que lo hace, poder ver los toros en el campo, poder asistir a tentaderos.

Así entenderían lo que están viendo, como me ocurrió en un tentadero al que asistí estaba tapado en un burladero acompañado por una persona que me iba susurrando y comentando el comportamiento de la becerra, que se acercó al burladero rematando y llenándome de babas Los tobillos, claro me había visto, no volveré a sacar la punta del pie al albero.

Asistir a corridas importantes, conocer a toreros, ver los preparativos de estos para una corrida, viajar a Francia, donde viven los "extraterrestres", para mi toda vida exterior a la Tierra debe ser inteligente y a los hechos me remito, son bastante más inteligentes que nosotros.

Así podrían sentir la misma impotencia que sentí yo, cuando hace ya más de un año subía la empinada pendiente por la que dejaba atrás Vic-fezensac, volví la mirada, a lo lejos entre el bullicioso gentío que rodeaba la plaza de toros coronada por las banderas de España y Francia me venían a la mente las corridas vividas y me lamentaba diciendo: "esta rampa debería tener la pendiente al contrario, vuelvo al infierno"...

Vivimos en una sociedad sin ningún apego a la naturaleza, sólo hay que ver a un niño cuando sale de una ciudad y lo llevas al campo, juega como nunca lo ha hecho, ¿tal vez tiene un "deje" genético, de dejadez, tal vez un salto atrás, tal vez perteneciendo como pertenecíamos a una naturaleza tan pura, la estamos adulterando y sólo los niños se dan cuenta? No lo creo, son otros los "motivos personales" que nos llevan a vendernos como alfombra cualquiera para luego dejarnos pisotear, desde luego esto es generalizar mucho, pero piensen lo que acaban de leer...

Hay momentos que hago esto mismo y cuando más quiero conocer de este mundo aparte de los toros, más tengo la sensación de no saber nada, de no entender lo que pasa, y veces me veo cegado por lo que creo vislumbrar entre las sombras: el insoportable brillo de la ausencia, de la ausencia de la de la pureza, de la verdad, de la emoción, de... eso que falta...,
...Pónganle ustedes nombre.

José Manuel García Torrente
Raspa

Los Toros y la Comarca del Noroeste

publicado a la‎(s)‎ 31 mar. 2012 11:12 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 30 abr. 2012 1:47 ]

Tengo dos tipos de lectores a los que dirigirme. Usted que por primera vez viene a Calasparra y con ello a la Comarca del Noroeste Murciano y no conoce la firma del autor de este artículo y tú (al que te tuteo porque nos conocemos) y que también conoces a José Antonio Moya. José Antonio es un "periodista" como la copa de un pino. Yo he tenido la suerte durante más de cinco años de compartir programa radiofónico con él y puedo decirles que no he conocido a nadie, "y he visto a muchos", con la capacidad de reportero de José Antonio Moya. Es un hombre capaz de hacer un programa de radio con una chuleta del tamaño de una servilleta y hoy todavía no metido en los avances de la globalización es capaz de enviarme este artículo en un sobre y escrito en su máquina Oliveti. No lo cambio por nada.

Me reafirmo, un pedazo de reportero al que quizá los mediocres no le han dado la cobertura que merecía pero que nosotros siempre le abriremos esta su revista y este su Club.

Los Toros y la Comarca del noroeste. Pasión Brava

Decir que la Comarca del Noroeste es la cuna de la tauromaquia murciana puede resultar arriesgado y hasta cierto punto temerario. Indicar que este trozo de tierra es en donde con más pasión se vive la fiesta es "una certeza".

Para empezar, sólo ocho plazas en activo existen en una región de 45 municipios. Tres de las cuales se ubican aquí, y hubo una cuarta, la de Moratalla, que pudo ser la más antigua de la Región. Resulta muy difícil refutar los datos de Marcial García (miembro de la Academia Alfonso X El Sabio) el cual, según sus investigaciones, y existe cartel de la inauguración, la plaza de obra de Moratalla, ya desaparecida, data de 1854, lo que la convertiría, salvo posterior investigación en el coso más antiguo de la Comunidad.

Las tres plazas que aún se conservan en activo tienen más de un siglo. La de Caravaca data de 1880, fue promovida por una sociedad caravaqueña y se construyó en un tiempo record, tres meses. Esta plaza con fachada posee una fachada mudéjar muy difícil de encontrar en España. El coso de la Caverina, construido por el capricho de D.Juan de Amoraga, data de 1896 y el de Cehegín de 1901. Desconozco si en Bullas hubo coso de obra.

Pero si no la cuna, si es donde con más pasión se vive el toro. En Moratalla los encierros se remontan al bajo medievo y se hacían en honor de la antigua patrona Santa María, el siete de Septiembre. También se hicieron en honor a Jesucristo Aparecido y actualmente en las fiestas del Cristo del Rayo. El milagro del Cristo del Rayo se produjo en el año 1621 y se hicieron fiestas para conmemorar el acontecimiento, sin embargo, la parte taurina no se incorpora a estas fiestas hasta finales del siglo XVIII. Moratalla es un pueblo con fuerte personalidad, no sólo por la bondad de sus gentes, la belleza de sus paisajes y su monumentalidad, sino por sus costumbres, pero Moratalla sin sus tambores de Semana Santa o sus encierros de reses bravas quedaría mutilada.

De las trece pedanías con que Moratalla cuenta, en bastantes de ellas, Benizar, Otos, Mazuza, El Sabinar... , se sueltan reses en las calles y cada una es un acontecimiento al que acuden miles de personas.

La mejor información sobre la tauromaquia en Calasparra la proporciona el libro "Correr los toros", del que Marcial García es autor. Podemos saber que por las calles de Calasparra se corren reses desde finales del siglo XVI, que no siempre se corrieron en las mismas fechas, que, en épocas de penuria se llegó a soltar el ganado de labor de los agricultores, las reses que "más mala leche tenían" que hubo comedias, música celebraciones religiosas y comidas populares, "la caldera".

La Plaza de Toros acabó con los festejos en la calle hasta 1999 en que, de nuevo los encierros pisaron las calles Mayor, Lavador y Ordoñez. Pero Calasparra y Moratalla no son los únicos pueblos, que celebran encierros. La pedanía de Canara (Cehegín) allá por las mediadas calendas de agosto llena sus calles de emoción. Celebran la festividad de la Virgen de la Peña, cuyo Santuario está a un par de kilómetros de la población, teniendo en su iglesia a la Milagrosa.

Valentín, pedanía a caballo entre Calasparra y Cehegín honra a su patrón San Juan Bautista soltando también reses en las calles. El patrón de Valentín les viene de la parte que a Calasparra pertenece. San Juan Bautista es el patrón de la Orden de San Juan que tantos años administró la villa y, hasta que en los años cincuenta del siglo XX se hizo la iglesia nueva, la antigua ermita estaba en el lindero de los municipios, oficiante en un pueblo y feligreses en otro. Menos mal que para Dios no hay fronteras.

El último pueblo en reincorporar los encierros ha sido Cehegín. A principio de Agosto homenajean a San Zenón, santo ceheginiero que se atribuye a la época de Begastri.

En cualquiera de las manifestaciones taurinas se dan cita miles de personas. Ningún festejo programado, sea cual fuere, congregaría ni ha congregado a tanta gente en nuestros pueblos.

Con el corazón encogido vieron los calasparreños como la sangre de Vaqurín regó la arena calasparreña y con ella derramó su vida, fue un 30 de Julio de 1931. Justo una década después, el 14 de Septiembre de 1941 los cehegineros vieron con amargura como un banderillero que respondía al apelativo de Malagueñín se dejaba el alma en el coso ceheginero. Sangre y gloria. Gloria de toreros como Pedro Barrera y Pepín Liria, dos de las mejores aportaciones murcianas al escalafón de toreros. Gloria de las comparecencias de Manolete en Cehegín y Caravaca. De proliferas peñas (dicen que la de Caravaca llegó a ser la más numerosa de España).

Esta comarca no es lo suicientemente grande como para que los brazos de sus gentes no puedan abarcarse y abrazarse. Aunque el gentío duplique o triplique la población de cada localidad en día de toros la hermosura de abrazarse dos amigos en la Farola de Moratalla para tomar después una sopa de alubias, o en el convento para tomar unas cañas o en la Plaza del Alpargatero, o en las callejas de Valentín o Canara, constituye un momento muy especial.

Cuando después del encierro el lomo de orza o los huevos fritos son agradables compañeros de los amigos en cualquiera de las pedanías de Moratalla, la fiesta es el nexo de unión.

Cuando este artículo caiga en manos de un buen aficionado de fuera, reserve algo de su tiempo y venga, no se si a la cuna murciana de los toros, pero sí a la tierra de la pasión brava. Tierra pobre en lo económico, pero rica en paisajes, en gastronomía, en amigos y gentes acogedoras y como no, en "costumbre taurina", Va por ustedes.

José Antonio Moya Martínez
Corresponsal del Diario La Verdad
Cronista Taurino

El arte de torear corridas a la moderna

publicado a la‎(s)‎ 31 mar. 2012 10:43 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 30 abr. 2012 1:46 ]

La aportación cultural de Marcial García a través de la investigación sobre Calasparra ha sido importantísima, probablemente cuando transcurran unos cuantos años apreciemos estas publicaciones que han descubierto gran parte de nuestra historia y que forman parte de la misma, son nuestro mejor patrimonio y descubren la grandeza de Calasparra y el corazón del investigador.

Responsable cultural desde su fundación del Club Taurino de Calasparra y perteneciente a la Academia Alfonso X El Sabio, Marcial tiene en su haber varias publicaciones sobre la historia y cultura de Calasparra pero cabe destacar en el contexto en el que estamos el libro "Correr los toros, recuperar una tradición" publicado en Septiembre de 2001.

Este artículo forma parte de la Conferencia que Marcial ofreció en las I Jornadas Historia de la Tauromaquia que se desarrollaron en Blanca los días 14 y 15 de Junio pasados.

Marcial analizó la costumbre de correr los toros, y puso como ejemplos los casos de Moratalla, Calasparra y Cehegín, junto con otras numerosas poblaciones de España.

Corridas a la moderna

Con el costumbrismo del siglo XVIII y a los impulsos de la Ilustración, parte de la intelectualidad española va a tomar partido por la fiesta de los toros, al considerarla como algo genuinamente español y digno de mejor suerte y mayor altura. Figuras como Moratín y Goya conseguirán que la tauromaquia interese y se vea como algo folclórico más allá de nuestras fronteras. Hijos de su siglo, los ilustrados pretenderán que, como todo arte, la tauromaquia tenga unas reglas que la defina y determine. Por eso los primeros toreros de fama, como Pepehillo, publicaran sus reglas de torear, que marcarán para siempre la corrida a la moderna, con todo su protocolo y liturgia.

Como hemos señalado, la nobleza, por prohibición real, se había visto obligada a apartarse, más o menos voluntariamente, del espectáculo taurino. Este rechazo de las clases pudientes permitió que el pueblo recuperara el absoluto dominio en el tema. La ausencia de caballeros permite que los peones comiencen a multiplicar y ordenar su intervención en la lidia. Los profesionales comienzan a diferenciarse manifiestamente en la vestimenta y comienza a regularse vestido y lidia. Costillares impondrá las primeras normas del vestido, Juan Romero inventará la muleta... así hasta configurar la fiesta en sus aspectos generales, al tiempo que se universaliza tanto que empieza a llamársele fiesta nacional, extendiéndose mas allá de los límites peninsulares, pasando a Francia y a las Indias.

Con las nuevas normas se necesitan nuevos espacios. Las viejas plazas mayores no sirven para las nuevas formas. Se precisan edificios ad hoc, con sus dependencias y separaciones; su ruedo y su callejón; sus toriles y desolladero; su tendido y sus palcos. Así nacerán las nuevas plazas de toros, imitando en los volúmenes y dependencias a los anfiteatros romanos o, incluso, rescatándose algunos de ellos para la nueva utilidad. La Carolina, Tarazona de Aragón, Zaragoza, Sevilla y tantos y tantos otros lugares que, con el tiempo, será una de las señas de la importancia de un lugar el tener o no tener el correspondiente coso taurino. La música, que en forma de capilla, en los actos solemnes, o de chirimía, en los populares, acompañaban a la corrida a la antigua, ahora pasa a ser la banda de pífanos y timbales y, con el tiempo, la banda, que tocará piezas escritas especialmente para el espectáculo, con el universal nombre de pasodoble.

La Guerra de la Independencia, con su implicación internacional, será el primer escaparate al exterior de la fiesta: Los escritores y viajeros del romanticismo, sus grabadores y sus pintores, terminaran dando el aura de rito y misterio, de valor y muerte, de arte y color que tanto atraerán a los espíritus curiosos, a los diletantes y a la masa de aficionados que llenarán plazas, alborotarán tertulias, inspirarán artistas y crearán partidarios y detractores.

Marcial García
De la Academia Alfonso X El Sabio

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