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Seguir soñando despiertos

publicado a la‎(s)‎ 2 dic. 2012 20:29 por Club Taurino Calasparra
 Filiberto Martínez ha puesto el broche de oro a una temporada que le ha convertido en el mejor novillero sin caballos de España. 24 festejos, 35 orejas y 5 rabos; y para cerrar la IX edición memorial “Manuel Cascales Hilla” a la vitrina de la Plaza de la Corredera. 
De una tarde de toros, perdón una mañana,  siempre se saca algo positivo y en Los Felices vimos ayer cosas que por no decir no dijeron nada, mucha voluntad, raza, pero un toreo del de verdad y ese lo hizo y de qué forma Filiberto Martínez. 

fili con la izquierda

 Abría cartel el madrileño Javier de Miguel, el cual estuvo bien con el capote de recibo pero tras colársele el novillo,  por cierto cuajado como sus hermanos, y darle un “arreón”  tuvo más dudas que Sergio Ramos en un examen de cálculo, tantas dudas, que terminó no diciendo nada. Tras media trasera y estocada y después de escuchar un aviso dio la vuelta al ruedo. 

 Al ceheginero David Fernández no se le puede negar la voluntad, la raza y las ganas de querer ser torero. Se fue a “portagayola” con un novillo que se quería comer la plaza y al torero. Lo revolcó hasta cinco veces pero no se cansó David de volver a la cara sin mirarse el “vestio”. Demasiadas voces desde el callejón que a veces desconciertan más que ayudan a los chavales. Tras el invierno seguro que nos encontraremos con un David Fernández en 2013 más sereno pero que seguro que no perderá la raza y los bemoles que tiene, porque eso no le falta.  

david fernandez,
David Fernández en una de sus cogidas.

Y llegaba el tercero, bien presentado como sus hermanos, fuerte novillada del Ventorrillo y salía Filiberto Martínez. Lo bueno y lo malo que tiene esto es que cuando uno está bien una tarde, la siguiente tiene que estar mejor y es que ha estado mejor que la penúltima, mejor que la anterior y para los que se lo perdieron de la capital, mejor que en La Condomina. Claro es que esta no era “de balde”.  Sirva de recuerdo que con un novillete con menos fuerza que “el gato de un dos caballos” hizo crujir a la plaza de toros como no lo hizo en toda la feria nadie, digo, NADIE. 
Tampoco me voy a perder yo en tantos muletazos por la derecha y otros tantos con la izquierda lo voy a resumir más didáctico y más sencillo. 

fili derecha
 
Ni un solo enganche, ni un tirón, por cierto  y resumiendo “cogerlo alante, pararlo, templarlo (uff como templa a los novillos)  y mandando (de principio a fin)” y por citar a Juan Belmonte y Domingo Ortega “cargando  la suerte y vaciando al novillo allá en su plaza de la corredera”. Todo eso paso en Los Felices y lo vimos unos cuatrocientos aficionados, por cierto en una mañana  de Diciembre de toros magnifica, sol de justicia, sin un pelo de viento, y a la hora de comer en casa, un lujo.

recibiendo el vestido

Lo de menos son las dos orejas, o si sus paisanos le pedimos el rabo, fue tan abrumadora faena que los trofeos se quedaron en segundo término. Y la vuelta del novillo tampoco le voy a dedicar mucho espacio, aunque yo creo que la pidió el propio novillo que no quería irse sin despedirse de un chaval que lo había toreado como los ángeles. 

texto: José Martínez/Letras. Foto: Raspa