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Diciembre 2011 - Visita a las Ganaderías de Fernando Peña y Baltasar IBán

publicado a la‎(s)‎ 30 abr. 2012 2:37 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 2 may. 2012 9:13 ]
Cuando se inicia un viaje en Diciembre, existe el riesgo de que la lluvia dificulte sobre todo las visitas a las ganaderías. En este caso ha sido todo lo contrario. El sábado llegamos a Madrid y la sorpresa fue mayúscula, nos recibió un calor impropio de la época en que estamos. Es el día libre, la hora de llegada propicia, la meteorología también, está todo claro: …a por las cañas de Madrid. En los alrededores de la Plaza de las Ventas, cerca de nuestro hotel, hay numerosos bares y de calidad, libres del abarrotamiento que sufren las más emblemáticas y famosas calles del centro de Madrid. Allí no hay crisis, es extenuante el esfuerzo sólo para moverse de una tienda a otra, merece la pena … o no.

El domingo era el día previsto para la visita a la ganadería de Fernando Peña. Palomarejos se llama la finca, cerca de Talavera ya. La mañana fresca y soleada, incluso se podía ver nevadas las montañas cercanas. La hierba todavía mojada por el frío rocío de la mañana cegaba la vista por el brillo que desprendía al ser calentada por el sol. Finca muy extensa, muy bonita, ondulante, con pequeñas ramblas revestidas de árboles, en las que se cobijan algunos toros. Me tocó cabalgar a lomos de una pick-up, sin soltar las riendas  un solo instante, corrimos tras los toros una y otra vez, había que mover los toros para que el resto de la gente los pudiera ver en su plenitud. Y vaya que si los vieron, como corren por los enormes cercados de los que disponen. Estaba “recarcao”, cuando me descargaron en la plaza de tientas, sorpresa: ahora tentadero.
  
Miguel Tendero, Filiberto Martínez y un niño de cuyo nombre no consigo acordarme. Presente del toreo, futuro…seguro y lo del niño no tiene nombre, que puedo decir de un niño que es más bajito que la vaca…en ningún momento pudo echarle mano, que envidia me da su valentía. El tentadero estuvo muy emocionante, tras el cual tomamos un aperitivo en uno de los salones habilitados para la ocasión. Muy agradecidos por el trato recibido obsequiamos a la familia Peña con productos típicos de nuestro Pueblo, del cual nos sentimos embajadores. Rumbo al restaurante, y en unos minutos sentados en torno a la mesa, regreso a Madrid y descanso.

El lunes era el día dedicado a la visita turística. El destino era El Palacio Real Granja de San Ildefonso. Es otoño y no es la época más propicia para visitar los espléndidos jardines y fuentes que hay en los alrededores del Palacio. Las bronceadas figuras se asomaban insinuantes abriendo la amuselinada neblina diría el poeta de aquella corte que veraneaba por aquellos jardines. El frío y la lluvia lo impregnaban todo. Las gotas de agua sometidas indudablemente al orden gravitacional global vestían a los conjuntos escultóricos con la más alta costura transparente. En la lejanía al volver la cabeza y por un solo instante parecieron moverse…allá quedaron en su particular vestidor.

Madrid amaneció al día siguiente mojado, quizás la neblina serrana descendió durante la noche, pero ya nos marchábamos y no importaba. Nos dirigimos a la ganadería de Baltasar Ibán, originariamente Contreras fue cruzada al transcurrir los años con toros de Juan Pedro Domecq, tras lo cual llegaron los éxitos. Por esto Baltasar Ibán es el origen de muchas ganaderías, un ejemplo Jaral de la Mira, cuyos toros propiedad de la familia Peña también pudimos ver. Llegamos a la finca tras sortear numerosas dificultades por un estrecho camino, estrecho para el autobús. De nuevo la misma imagen que en Palomarejos, una gran cantidad de toros abarrotaba los cercados de la planicie en la que está situada la ganadería, estos toros no deberían estar allí, deberían haber sido lidiados ya. Es muy triste ver lo repletas que están ahora las ganaderías. Tras el recorrido por los cercados y tras la charla que nos dío el Mayoral, que vaya si habla y muy interesante además, nos pusimos de nuevo en ruta para dirigirnos al restaurante, comida reposada y regreso a Calasparra. Así llegó este viaje a su fin, con la mayor ilusión y empeño de que todo saliera bien lo iniciamos y en mi opinión así finalizó.

Podéis ver un reportaje fotográfico del viaje en el siguiente enlace: Galería fotográfica.