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Breve diario de un viaje a Sevilla

publicado a la‎(s)‎ 9 dic. 2012 14:35 por Club Taurino Calasparra   [ actualizado el 15 dic. 2012 2:47 ]
 Me resisto a dormirme sin escribir unas líneas que podría corresponder a la crónica del viaje a Sevilla que acaba de terminar, que empezó el jueves pasado…en realidad empezó mucho antes y se prolongó en el tiempo mucho después de que se cerrara el plazo de inscripción.

 Tras la avalancha de peticiones que recibimos, tuvimos que hacer encaje de bolillos para que pudiera venir la mayor cantidad de gente y que no fuesemos demasiados para no crear problemas en las ganaderias que ibamos a visitar. Creo que sopesando todas estas cosas el viaje ha salido bien. Habrá quien no lo vea así.

 El viaje no comenzó muy bien, salimos con retraso y tras dos horas de marcha el autobús se estropeo. Hubo que trasladar todo el equipaje a otro y de nuevo en marcha nos dirigimos hacía Osuna. La visita a Osuna era el aperitivo que teniamos preparado antes de comer en Casa Curro. Nos atendieron magníficamente Teresa la dueña y todo su equipo. La visita turística pasó de aperitivo a postre. Tan magnífica comida, no podía tener mejor postre: un paseo por Osuna que remató en la centenaria Plaza de Toros, como toda en Osuna espectacular. Allí nos recibio Manolo, el encargado de la Plaza. Un apasionado de los toros que nos explicó algunos de los acontecimientos que han sucedido en los más de cien años de historia de esta bonita Plaza de Toros. Mari Carmen nos guio por Osuna y nos acompañó desde de llegamos hasta que nos fuimos, creo que nadie lo pudo haberlo hecho mejor. Llegamos a Sevilla bien entrada la noche y con la lluvia como testigo. Las previsiones meteorológicas no eran muy halagüeñas y se confirmaron.

GANADERIA DE DOLORES AGUIRRE
ganaderia de Dolores Aguirre

 El viernes visitamos la ganaderia de Dolores Aguirre. Aunque no llovia cuando llegamos, la lluvia que ha caido durante los dos últimos meses batiendo records en los registros de la serie histórica, nos impidieron entrar en los cercados. Sólo pudimos entrar en uno de ellos. Aún así pudimos ver desde cerca los toros de esta mítica ganaderia, labor que realizaron Gabriel y Raul los vaqueros de la finca, bajo las indicaciones de Fernando el mayoral. Despues comida campera en la finca y regreso a Sevilla. Cada uno aprovechó el resto del día como mejor pudo.

 El sábado estuvimos en la ganaderia de Julio de la Puerta. Recorrimos  las dependencias del cortijo de la finca y pudimos ver los toros desde el autobús gracias a las magnificas instalaciones de las que dispone la finca. En los cercados no pudimos entrar por el agua acumulada, pero gracias a la red de caminos, que hay pudimos ver los toros desde el autobús. Cuando regresabamos al cortijo nos esperaba una sorpresa. Filiberto Martínez iba a tentar. El albero de la plaza de tientas tenía demasiada agua, pero había que probarlo y toreo una vaca. El estado del piso hizo que el torero no pudiese mostrar todas sus habilidades. Nos acompañaron a la posterior comida los ganaderos y Filiberto Martínez. ¿Qué donde comimos? Pues en Osuna otra vez y en Casa Curro, donde podriamos comer mejor. 

ganaderia julio de la puerta
ganaderia de Julio de la Puerta

  El viaje regreso transcurrió sin ninguna incidencia importante y llegamos según el horario previsto.

 Poder pasear entre los sementales de Dolores Aguirre, mezclarte con la familia de Julio de la Puerta, con sus niños, montar a caballo el que quiso, disfrutar de la tranquilidad que respira en las ganaderias, no está al alcance de mucha gente, podría considerarse un lujo por lo tanto. Hay que sentirse afortunado de poder estar en estos lugares.

  Un viaje así no se organiza sólo, 70 personas no van sólas a Sevilla. Han colaborado muchas personas desde la directiva hasta gente que te encuentras como Mari Carmen o Manolo en Osuna, Teresa y Marta en Casa Curro. Gabriel, Raul y Fernando en la ganaderia de Dolores Aguirre, la Familia De la Puerta y todos sus colaboradores, los trabajadores del Hotel Inglaterra, José y Jesús nuestros conductores. Alguien se me puede olvidar seguro. Muchísimas gracias a todos ellos, sin su ayuda quizás no podría estar escribiendo este diario de este magnífico viaje que hemos podido disfrutar todos.                                                                                                    
                                                                                                                                                                                          RASPA